Lecturas

Rio Bravo, Tam.- Con broche de oro cerró su recorrido por los 43 municipios del estado, el gobernador Américo Villarreal Anaya y abrió desde Río Bravo un nuevo capítulo en la transformación de Tamaulipas: una etapa marcada por una visión más humanista, cercana y cálida, en la que el quehacer público tiene como propósito central el bienestar de las personas y el servicio con sentido social.

Ante alcaldes, legisladores federales y locales, integrantes de su gabinete, representantes empresariales y de la sociedad civil, así como de la Mesa de Paz, el mandatario refrendó que por encima de las diferencias está Tamaulipas y que la transformación sólo puede consolidarse mediante unidad, diálogo y trabajo colaborativo.

Como testigo de este nuevo momento para la entidad estuvo la diputada federal Blanca Araceli Narro Panameño, quien acompañó el cierre de la gira y destacó la trascendencia de esta nueva etapa, en la que —señaló— la política pública debe recuperar su dimensión más humana: trabajar con cercanía, sensibilidad y vocación de servicio para que el bienestar se traduzca en beneficios concretos para las familias tamaulipecas.

“Lo que hoy estamos atestiguando es el comienzo de un nuevo capítulo para Tamaulipas, un capítulo en el que la transformación tiene que seguir poniendo en el centro a las personas y sus necesidades”, afirmó Narro Panameño.

La legisladora sostuvo que la gira por los 43 municipios deja también una ruta de trabajo para quienes tienen responsabilidades públicas. “Tenemos que seguir haciendo política con sensibilidad, con cercanía y con amor al prójimo; ese es el sentido de un gobierno humanista: que las instituciones estén al servicio de la gente y que cada acción se traduzca en bienestar y esperanza para las familias”, expresó Blanca Narro.

El gobernador, por su parte, destacó que recorrer todo el territorio tamaulipeco permitió escuchar directamente a la ciudadanía y confirmar que, pese a la diversidad regional, existe una voluntad común de salir adelante. “Fue un ejercicio de cercanía y confirmamos que Tamaulipas es diverso, pero comparte una misma voluntad de salir adelante”, sostuvo Américo Villarreal Anaya.

Con Río Bravo como escenario del cierre, Villarreal Anaya afirmó que su administración no cree en el aislamiento ni en la confrontación estéril, sino en la suma de capacidades para atender las necesidades de la población. “No creemos en el aislamiento, en la confrontación estéril ni en el uso partidista de las necesidades de la gente. Creemos en un espíritu colaborativo y respetuoso en la planeación y en la suma de capacidades”, expresó el jefe del ejecutivo estatal.

El mensaje de cierre estuvo acompañado por un recuento de inversiones y programas aplicados en Río Bravo durante los últimos cuatro años, periodo en el que, de acuerdo con las cifras presentadas por el gobernador, la inversión estatal y federal supera los 3 mil 600 millones de pesos.

Así, entre cifras, obras, programas sociales, el acompañamiento de los perfiles políticos más influyentes de la entidad y el contacto directo con la población, concluyó una gira que llevó al gobernador por los 43 municipios y que, desde Río Bravo, dejó planteado el siguiente desafío: consolidar un Tamaulipas transformado, más humano y con una política pública que tenga como razón de ser el bienestar de las y los tamaulipecos.

No olvides compartir:
GRACIAS POR TU VISITA